Glándulas perianales de los perros

Las glándulas anales tienen la función de lubricar el recto para una mejor deposición y si no son cuidados y vaciados con la regularidad apropiada, pueden sufrir de infecciones, mal olor o incluso un quiste.

En general, algunos perros tienen la capacidad de vaciar ellos mismos sus glándulas anales durante los paseos diarios con los dueños. El aspecto del líquido suele ser amarillento y un poco espeso, así que quizás lo hayas visto en algún momento durante las largas caminatas o incluso, en manchas sobre su almohada.

Además, las glándulas perianales le dan una identidad a cada perro y es por eso que suelen olerse la cola para identificar a su compañero.

Para que tu perro no tenga problemas graves de salud, en las visitas veterinarias o incluso cuando lo llevas a la peluquería, podés solicitarle al médico que vacíe sus glándulas y las mantenga limpias. Ellos están acostumbrados a este tipo de tareas y en general, recomiendan que se realice el procedimiento cada un mes.

Si las glándulas perianales se infectan suelen ser muy dolorosas e incluso pueden llegar a formarse granos que necesitan ser curados y segregados mediante atención veterinaria y acompañar el tratamiento con antibióticos y antinflamatorios. Es por eso que es muy importante que controles su estado de salud regularmente.

En general, los perros más pequeños como los chihuahuas y los salchichas son los más propensos a padecer de infecciones, así que si posees alguno de esta raza, es mejor que controles que todo esté en orden.

Mantener limpias y vacías las glándulas anales será beneficioso para tu mascota, para su identidad como individuo e incluso para su salud.

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