¿Es recomendable bañar a nuestros gatos?

Los gatos son animales extremadamente limpios, dado a que se acarician constantemente con ayuda de la lengua y suelen mostrarse reacios al contacto del agua con el cuerpo. En ocasiones, se recomienda el uso de espumas y lavados en seco que se consiguen en las veterinarias para evitar mayores accidentes. Además, si bien es cierto que ellos se sacan su pelo muerto, lo ideal sería un cepillado para eliminar los restos y mantener su higiene en estado óptimo.

Existen determinadas circunstancias que pueden provocar que los gatos necesiten si o si un baño. Entre ellas, se destaca su raza o característica física (como el pelo largo) o la necesidad de una desparasitación mediante un shampoo adecuado e incluso puede haber la presencia de alguna patología relacionada con la piel o la eliminación de grasa, orina o tierra.

Para bañarlo, puedes usar la bañera o un recipiente que se ajuste a su tamaño y una toalla para evitar que se resbale con las uñas. El agua debe estar tibia y utilizar siempre un producto de aseo gatuno. Antes de empezar, deja correr unos segundos el agua para que tu gato se acostumbre al sonido y le comience a resultar familiar.

Durante el baño, evitá el contacto del agua con sus orejas y ojos para disminuir riesgo de infecciones y comenzá mojando la parte inferior de su cuerpo con la mano o la ayuda de una esponja. Esta técnica aumentará tu confianza y hace más fácil el proceso para que luego puedas enjuagarlo con el agua sin que se altere o quiera defenderse con sus uñas.

Luego de secarlo con la toalla, dale una última pasada con el cepillo para evitar el pelo muerto y las bolas de pelo en su garganta, que son muy molestas para ellos.

Si bien no debés bañarlo con frecuencia, podés consultar con tu veterinario cada cuanto hay que hacerlos y cuáles son los principales objetivos beneficiosos para su salud.

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