Por qué es importante llevar a tu gatito al veterinario

Junto con Royal Canin tenemos la misión de promover las visitas veterinarias de los gatos con el propósito de generar una concientización en  sus dueños para fomentar buenos hábitos y cuidados preventivos desde una etapa temprana de la vida.

Nadie puede cuestionar nuestro amor por los gatos, sin embargo, algunos investigadores han identificado numerosas barreras para los dueños de mascotas y la visita al veterinario.

Solo el 40 por ciento de los gatos están medicados en comparación con el 60 por ciento de los perros. Esta brecha generalmente comienza en las primeras etapas de la vida de una mascota, y solo el 50 por ciento de los dueños lleva a su nuevo gatito al veterinario después de incorporarlo en su hogar. Y aún así, las visitas al veterinario y, en última instancia, la salud de los gatos, pueden depender de los hábitos establecidos por el dueño en el primer año de vida del gato.

Los dueños de gatos revelan numerosos puntos débiles que les impiden visitar regularmente a su veterinario


Las principales razones por las que los dueños de gatos están posponiendo su visita al veterinario son: pensar que el gato tiene un problema menor que se resolverá por sí solo (38%) considerar estresante la visita al veterinario (22%), carga financiera (17%) y no querer ser presionado para hacer tratamientos innecesarios (14%)

De hecho, más del 50% de los dueños de gatos solo van al veterinario cuando su mascota muestra síntomas de enfermedad o se lastima. Sin embargo, los gatos son reservados por naturaleza y, a menudo, solo muestran signos de enfermedad cuando esta ya se encuentra muy avanzada. Estos rasgos se remontan a cuando vivían en la naturaleza y tenían un reflejo inicial de ocultar su enfermedad o lesión para no estar en una posición débil a merced de un depredador. En consecuencia, dado que su comportamiento dificulta que los dueños descubran los síntomas, los gatos suelen ser llevados al veterinario demasiado tarde en la evolución de la enfermedad.

Los gatos también tienen la reputación de ser independientes y resistentes, lo que a menudo les da a sus dueños la falsa impresión de que pueden cuidar de sí mismos.

A pesar de esto, dos tercios (66%) de los encuestados dijeron que llevarían a su gato al veterinario con más frecuencia si fuera más fácil hacerlo. Un 8% de los dueños de gatos dijo que el estrés de las visitas al veterinario comenzó en casa, con la dificultad de poner a su gato en una jaula, a lo que le sigue el nerviosismo de los felinos una vez en el veterinario, especialmente si hay perros cerca.

Por qué llevar gatos al veterinario y empezar cuando son gatitos es fundamental en la prevención de enfermedades.


Hoy en día, numerosos gatos adultos padecen enfermedades que comenzaron a desarrollarse en las primeras etapas de la vida, como la obesidad. Aunque un gato regordete puede parecer lindo para algunos, ese peso adicional pone a la mascota en riesgo de enfermedades incómodas y una vida sana más corta. Por lo tanto, es fundamental establecer el hábito de llevar gatos al veterinario con regularidad desde una edad temprana.

Dado que descubrir las enfermedades de los gatos puede ser un desafío, las visitas al veterinario no deben limitarse a tratar una enfermedad o dolor: los controles deben realizarse cada dos años o una vez al año como mínimo. La asistencia sanitaria preventiva, que incluye prevención, detección precoz y reducción del impacto de las enfermedades, es fundamental para la salud y el bienestar de los gatos.

Comenzar visitas regulares desde que los gatos son gatitos también generalmente elimina o mejora drásticamente la molestia y el estrés relacionados con la visita al veterinario, ya que el gato se familiarizará con el proceso y los elementos, incluida la transportadora. El dueño de la mascota también recibirá consejos nutricionales, información sobre la esterilización y otros consejos relacionados con la salud desde el comienzo de la vida del gato, lo que le dará al gatito las mejores oportunidades para una vida larga y feliz. De hecho, la forma en que cuidamos a los gatitos afecta su salud física, social y mental por el resto de sus vidas.

La visita al veterinario puede ser más llevadera para los gatos y sus dueños con los siguientes consejos

Dos de las premisas más importantes en el bienestar de la vida de nuestros gatitos son la rutina y la familiaridad del entorno. Dicho esto queda claro que sacar a un gatito de su territorio para llevarlo a un lugar desconocido – como lo es por ejemplo el traslado al consultorio veterinario – va a generarle una situación de estrés y es tarea nuestra intentar contrarrestar esto tomando ciertas precauciones. Algunas recomendaciones brindadas por la Médica Veterinaria Marite Chaher, presidente de la Asociación Argentina de Medicina Felina (AAMeFe)  son: 

  • La visita al veterinario comienza en casa. Es importante que la caja transportadora sea un objeto familiar para tu gato, por lo tanto, es buena idea que constituya parte del mobiliario diario al cual tu gato tiene acceso. Mediante la colocación de una camita mullida, de juguetes, yerba gatera o comida en su interior, se logra que la entrada y salida de la caja pase a ser un evento rutinario y no amenazante. Esto puede llevar su tiempo, sobre todo si tu gatito ha tenido una asociación negativa con la transportadora en el pasado, ¡así que no te desanimes!
  • La elección de la caja transportadora es clave. Es muy importante que se pueda abrir por el frente y también por la parte superior, ya que de no querer salir, el profesional puede comenzar con la revisación de tu gatito desde arriba mientras se va aclimatando. En el caso de las transportadoras rígidas, se puede incluso retirar la parte superior. El objetivo es evitar la situación de forcejeo para sacar al animal de su transportadora ya que esto no hará más que aumentar su ansiedad y su miedo.
  • El gato percibe el cambio del entorno a través de los sentidos de la vista, el oído y el olfato. Para su traslado, es útil colocar dentro de la caja transportadora una cama con olor familiar. También podemos recurrir al uso de feromona facial sintética felina en spray, colocada media hora antes. Cubrir la transportadora con una tela opaca evitará los estímulos visuales desconocidos tanto durante el viaje como una vez en el consultorio. Por otro lado, los gatitos son campeones en percibir nuestros estados de ánimo, así que es muy importante que en todo el proceso (introducción a la transportadora, viaje de ida, estadía en el consultorio y viaje de regreso a casa) nosotros conservemos la calma, y recompensemos su conducta tranquila mediante caricias y palabras con un tono de voz suave y reconfortante para no transmitirle nuestra propia ansiedad.
  • Concurrí a la consulta con cita previa, para que el tiempo de espera sea el menor posible. En la Argentina, cada vez hay más consultorios que comprenden a los gatos y que ofrecen tanto un manejo como instalaciones amigables con ellos, para que la visita sea lo más placentera y menos estresante posible.
  • El regreso a casa. Si tenés otros gatos en casa, al regresar del consultorio, no conviene juntar inmediatamente el gatito que llega con los otros ya que el primero seguramente traerá olores «extraños» de la veterinaria que podrían hacer que tus otros gatos lo desconozcan y se generen situaciones de agresión. Así que lo ideal es ubicarlo en una habitación separado del resto, con sus piedras, agua y comida, por un tiempo variable hasta que recupere su olor habitual.

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