Llega el frío y con él, la tos de las perreras

Al igual que los humanos, los perros también pueden sufrir las consecuencias de estar expuestos al frío, y si bien solemos pensar que nuestros perros están abrigados por su hermoso pelaje, lo cierto es que pueden tener tos de las perreras y necesitan ser atendidos por un veterinario

La tos de las perreras consiste en una enfermedad viral de las vías respiratorias altas que se contagia fácilmente y que tiene un tratamiento específico. Además de tos (la cual suele ser de un sonido seco y de forma repentina), puede presentarse decaimiento, fiebre y falta de apetito.

De hecho, según el veterinario especialista, Pablo Borrás, se encuentran diferentes síntomas que podrían estar involucrados en esta patología. “Los signos son decaimiento, una tos seca, ronca y muy frecuente, así como expectoraciones de flema, que muchas veces pueden ser confundidas con un vómito. En ocasiones, la tos se asemeja a arcadas como si el perro estuviera tratando de expulsar algo por la boca”, explicó. 

¿Qué ocurre si mi perro presenta tos de las perreras?

Ante cualquier duda, es necesario que lleves a tu perro a su veterinario de cabecera para que pueda hacer un diagnóstico certero y la enfermedad no tenga mayores complicaciones, como una neumonía. 

El clínico veterinario será el encargado de arribar al correcto diagnóstico y administrar la medicación correspondiente, que generalmente se basa en antiinflamatorios, antibióticos, una correcta hidratación y reposo.

¿Sabías que esta enfermedad se puede prevenir?

La forma más eficaz de prevenir la tos de las perreras es con un plan de vacunación al día, ya que son las llamadas “quíntuple y séxtuple” las que proveen protección contra el Adenovirus canino tipo 2 y la Parainfluenza canina. Estas vacunas son fundamentales y luego del plan vacunal seriado que se aplica en el cachorro, se deben repetir una vez por año, todos los años. Además existe una vacuna adicional que protege contra una bacteria, la Bordetella bronchiseptica, que puede complicar el cuadro.

Otro tip a tener en cuenta es evitar que tu perro esté demasiado tiempo expuesto a las bajas temperaturas y la humedad extrema, por lo que podés abrigarlo con un chaleco al salir de casa o simplemente resguardarlo los días que hace mucho frío, está nublado o llueve torrencialmente. 

Debes recordar que, ante cualquier duda, deberás acudir a un profesional veterinario para recibir un correcto asesoramiento sobre el tema. 

Por último, un comentario importante: hasta la fecha, no existe evidencias de que los perros y los gatos puedan contagiar a las personas del novel coronavirus (COVID-19)

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