Artrosis en perros y gatitos

A medida que nuestros peludos se van haciendo mayores, comienzan a tener algunos problemas que debemos atender especialmente junto a un veterinario. Es el caso de la artrosis, ya que es una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy frecuente. 

La artrosis, al igual que en los humanos, provoca mucho dolor, disminución en los movimientos e inflamación articular. Por este motivo, si fuera necesario, es esencial que nuestro gatito o perrito se encuentre medicado y controlado.

¿Cómo sé si mi mascota tiene artrosis?

Podemos distinguir entre dos tipos: las primarias y las secundarias

  • Las primarias son de tipo degenerativo; pueden afectar a más de una articulación y son debidas a la edad y al “desgaste” de las articulaciones. Las más afectadas suelen ser: rodilla, carpo, tarso, cadera y columna vertebral.
  • Las artrosis secundarias son debidas a una mala alineación articular que ha desgastado de forma prematura al cartílago. Éstas, se dan después de una lesión (por ejemplo, una fractura), por una mala conformación (malos aplomos), o en el caso más habitual, secundaria a una displasia de cadera.

En general, solemos identificarlas cuando nuestros perritos o gatitos sufren más el frío, la humedad y otros climas, ya que pueden aumentar los síntomas de esta patología, como es el caso del invierno o las estaciones del año mucho más frías que otras. 

Tratamientos para nuestros pichichos

Nuestros especialistas de Puppis recomiendan, sin importar la edad que tenga nuestra mascota, tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

·         Mantener los ambientes cálidos y secos evitando la exposición al frío y a cambios bruscos de temperatura.

·         Camas cómodas y acolchadas sobre el suelo evitando lugares de altura como sillones.

·         Protectores articulares (condroprotectores).

·         Medicación antiinflamatoria (indicada por un veterinario).

·         Fisioterapia: Los pacientes que sufren esta patología, pierden masa muscular de manera progresiva debido al dolor y la falta de uso de la región afectada. Esta situación no puede evitarse, pero sí retrasar el proceso y mejorar la calidad de vida mediante la terapia física.

Mientras más tempranamente sea detectada y tratada, más y mejores resultados serán obtenidos.

Estas recomendaciones no harán más que hacer sentir mejor a tu amigo peludo y que se encuentre controlado por nuestro veterinario amigo, además de mejorar notoriamente los síntomas clínicos para retomar su vida normal. 

Debemos tener en cuenta, además, que todos los animalitos pueden tener artrosis, no solo por edad avanzada, sino también por tamaño, actividad y otras circunstancias de la vida. Con una correcta vida y un control veterinario, podemos detectarla a tiempo y evitar que avance con rapidez en sus articulaciones. 

Un pichicho feliz, es sin dudas, una calidad de vida mucho mejor. 

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