Perros de terapia

Si vamos hace muchos años en la historia de la humanidad, nos encontramos con que Sigmund Freud, médico y padre del psicoanálisis, dejaba entrar a su perro a las sesiones para relajar a sus pacientes, ya que había encontrado una estricta relación entre animales y entornos seguros para poder resolver problemas.

Ya entrados nuevamente en el Siglo XXI, los perritos siguen siendo un método eficaz comprobado científicamente para ayudar a las revinculaciones familiares en los juzgados, en situaciones de extrema delicadeza para los niños (como puede ser la Cámara Gessel) y en Hospitales y escuelas, ya que generan, entre otras cosas, una fuente anti estrés y relaja el ambiente.

En este sentido, la profesora de la Escuela de posgrado UBA-FCE, adiestradora,  Evaluadora de @Petpartners  y Líder del @proyectosaltavioleta, Mercedes Iacoviello, Remarcó en diálogo con Infinity la importancia del efecto de los cuatro patas entre los niños, las sonrisas de los maestros ante una escena poco usual en los colegios, para promover la conversación.

“No muy distinta es la reacción en los pasillos del hospital de geriatría que visitamos con mi perrita Peggy: médicos, enfermeras y pacientes cambian inmediatamente de sintonía al cruzarse con los perros del voluntariado de Pet Partners Argentina”, explicó Iacoviello, quien recordó que los perros actúan como una guía y un puente entre el paciente y el terapeuta o el médico, facilitando cualquier tipo de actividad a cargo de un profesional.

En general, pareciera que los perros fuesen una distracción en las aulas y en las sesiones cruciales, pero en verdad, generan bienestar y bajan los niveles de ansiedad, ya que suelen ser perros muy amigables que apoyan a los pacientes en momentos críticos, sobre todo psicológicamente hablando.

“La interacción con los perros puede ayudar de manera más directa al logro de objetivos terapéuticos y educativos. Las sesiones de rehabilitación física infantil suelen resultar tediosas, y a veces hasta dolorosas para los pequeños pacientes. Cuando los kinesiólogos tienen como aliado a un perro, el desarrollo de un circuito de ejercicios se transforma en una aventura compartida”, remarcó la especialista, al responder la pregunta sobre porqué es tan importante incorporar un perro a las prácticas medicinales y de revinculación.

Cabe recordar, que los perritos de acompañamiento están especialmente preparados y perfectamente adiestrados para poder cumplir su función, y tampoco necesitan ser de una raza en específico: un mestizo puede ser el perfecto compañero y canal para las situaciones más adversas.

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