¿Cómo sé si mis gatos están peleando o jugando?

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta con los gatitos es su lenguaje corporal. Podremos aprender mucho de su comportamiento simplemente observándolos.

dos gatitos jugando

Te contamos algunas cosas a tener en cuenta para que puedas identificarlo: 

Posición del cuerpo

Los gatos que solo están jugando y simulan una pelea, a menudo tienen sus cuerpos posicionados uno frente al otro. En cambio, los gatos que están listos para atacar pueden parecer a la defensiva, se alejarán uno del otro e inflarán su pelaje para verse más grandes, curvando su columna vertebral y estirando las patas traseras para parecer más altos. Uno de ellos adopta una postura dominante y avanza sobre el otro gato, mientras que el otro gato contraataca para defenderse.

Ojos y orejas

Las orejas y los ojos son otros indicadores clave del lenguaje corporal que te pueden ayudar a entender la situación.

Los gatos que están tranquilos y jugando, a menudo tienen sus orejas hacia adelante, erguidas o ligeramente hacia atrás. Sin embargo, los gatitos que pelean pueden tener sus orejas mucho más hacia atrás, a menudo contra su cabeza. Y a medida que la pelea se va tornando más agresiva se miraran fijamente preparándose para atacarse.

Roles en el juego

Cuando dos gatos juegan tienden a alternar los roles de quien defiende y quien ataca constantemente. Mientras juegan, van marcando conjuntamente el ritmo de los movimientos, atacándose, defendiéndose o persiguiendo uno al otro de forma pareja y hasta sincronizada. La caza suele ser un juego habitual, pero debemos prestar atención si existe algún gato que siempre tome el rol dominante, ya que esto podría resultar un problema de estrés para el gato dominado.

Los sonidos

Pueden emitir maullidos y hasta bufar, pero estos serán cortos y de baja intensidad. En cambio, durante una pelea, los felinos suelen emitir maullidos prolongados y fuertes, como chillidos agudos (similares a un grito). 

Lesiones

Los gatos muy raramente saldrán heridos o lesionados por jugar entre ellos. Si los gatos están jugando, en general, no deberían arañarse entre sí. Los gatos que pelean en vez de jugar, a menudo tienen sus garras abiertas, listas para atacar o defenderse. Por lo que es muy importante vigilar si alguno de los gatos sale lastimado durante el supuesto juego. Si tus mascotas se están haciendo daño entre ellas, o se quedan nerviosas después de interactuar, es muy probable que exista un conflicto entre ellas.

Escrito por Inés Rosatti, veterinaria (MN 9218).

Veterinaria ( UBA ) – Posgrado 1 y 2 Medicina Felina ( Vetes web )

Especialista en Medicina Felina.

Deja un comentario, pregunta o consulta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.