Nosotros sabemos lo importante que es la salud de nuestras mascotas, como toda incorporación a nuestra familia, debemos tener en cuenta que sus chequeos anuales deben ser igual de importantes que el resto de los integrantes y, ante una anomalía, necesitarán un tratamiento. Si tu perro o michi es diagnosticado con hipertensión arterial, no te desesperes, porque con un diagnóstico certero, puede tener una muy buena calidad de vida.

Pero…¿de qué se trata la hipertensión arterial sistémica?
Es la elevación sostenida de la presión arterial sistólica, diastólica o ambas, siendo más relevante la sistólica. La hipertensión sistémica es una condición clínica que mantenida en el tiempo puede causar daños en otros órganos. Este fenómeno se conoce como daño en un órgano diana u órgano blanco. En el perro y gato, los principales órganos diana son el riñón, el ojo, el cerebro, el corazón y vasos sanguíneos.
La hipertensión puede estimarse mediante la utilización de la técnica no invasiva utilizando un doppler o un aparato oscilométrico, que es el método más usado en medicina veterinaria. Se recomienda realizar las mediciones utilizando aparatos que hayan sido validados para las especies de interés y seguir una serie de recomendaciones para poder obtener un valor más preciso. Estas son:
1) Calibrar los equipos al menos una vez al año.
2) El procedimiento de medición debe estar estandarizado.
3) A la hora de preparar al paciente, tener en cuenta que el procedimiento debe realizarse en un ambiente tranquilo y aislado de otros animales, aclimatar al paciente durante 5 a 10 minutos en el consultorio, y también se recomienda que el propietario esté presente para que el animal se sienta más seguro. No es aconsejable sedar al paciente, ya que esto puede alterar la medición.
¿Cómo se mide la presión en perros?
- Debemos colocar al paciente en una posición cómoda, idealmente en decúbito lateral o esternal.
- El manguito se debe colocar en una extremidad o en la cola.
- El ancho del manguito debe ser el 30 o 40 % aproximadamente de la circunferencia del lugar de colocación.
- Las mediciones de la presión sanguínea solo se deben realizar cuando el animal esté tranquilo y no se mueva.
- La primera medición que se realiza debe ser descartada y se debería realizar de 5 a 7 mediciones consecutivas en total. En algunos pacientes las mediciones de la presión sanguínea tienden a descender a medida que el proceso continúa. En estos animales se debe continuar midiendo la presión sanguínea hasta que se estabilice, y luego realizar de 5 a 7 mediciones más, promediando el valor de la misma
Diferentes estudios han mostrado una gran variedad de valores y rangos de presión sanguínea para el perro y el gato. Esta variabilidad probablemente está asociada a diferencias en la población, la técnica de medida y el manejo del animal. Factores como la edad, el sexo del paciente, la raza o la obesidad afectan significativamente a los valores obtenidos durante las mediciones. Los diferentes rangos pueden ser:
- > 140 mm Hg : normotensivo
- 140 -159 mm Hg : pre hipertensivo de bajo riesgo.
- 160 – 179 mm Hg: hipertensivo de riesgo moderado.
- > 180 mm Hg :severamente hipertensivo y de alto riesgo.
La hipertensión en pequeños animales puede clasificarse en:
- Hipertensión situacional (delantal blanco).
- Idiopática, Primaria o esencial.
- Secundaria.
¿Cuáles son las causas más frecuentes de hipertensión en perros?
- Enfermedad renal aguda: en perros.
- Hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing)
- Diabetes mellitus
- Obesidad
- Hiperaldosteronismo primario (síndrome de Conn)
- Feocromocitoma: en perros, en gatos enfermedad poco común.
- Hipotiroidismo; en perros, aunque poco común.
- Hipertiroidismo: en gatos.
Para el tratamiento de esta enfermedad existen diferentes fármacos que van a depender del origen de la hipertensión, del grado de la misma y el o los órganos afectados.
Por eso siempre es importante realizar visitas periódicas al veterinario, para poder evaluar y controlar a nuestras mascotas, más siendo estas de edad avanzada. En puppis puedes reservar un turno con en las sucursales que cuentan con clínica veterinaria.

Escrito por Ayelén Fernandino
Veterinaria con Intensificación en Clínica Médica de Pequeños Animales en la Universidad de Buenos Aires
Especialidad: Terapia Física en Pequeños animales