Derribando el mito “Le duele porque es viejo”

Nosotros acompañamos a nuestras mascotas durante toda su vida: les enseñamos a caminar junto a nosotros, a comer con moderación, a que pueden ser felices y a superar cada paso difícil que dan. Es por eso que cuando se van haciendo mayores, es normal que comencemos a preocuparnos por su salud.

La atención veterinaria de los animales más viejitos, ha ganado particular importancia en los últimos años. El vínculo que generamos con nuestras mascotas, va creciendo conforme pasa el tiempo y la esperanza de vida se ha ido incrementando en paralelo con los avances científicos de la medicina veterinaria. Así, se ha hecho más frecuente la ocurrencia de enfermedades crónicas, propias de la edad, y consecuentemente, dolor.

perro senior

Las enfermedades músculo-esqueléticas de columna y caderas son muy comunes en los mascotas de avanzada edad, y un gran número de ellos, exhiben inconvenientes ortopédicos, tales como displasia de cadera; enfermedad osteoarticular más frecuente en perros ancianos de razas medianas y grandes; y/o espondilosis (picos de loro), patología propia de la edad y debida al “desgaste” de la columna vertebral. Es un proceso degenerativo gradual, que reduce el espacio entre las vértebras y disminuye su función amortiguadora, provocando roce entre las vértebras y generando así, mucho dolor.

Si bien es cierto que un veterinario debe ser el que diagnostique cuál es la dolencia de nuestro amigo de cuatro patas, si es cierto que podemos identificar algunos disparadores en ellos que podrían utilizarse como puntapié para una consulta de inmediato:

¿Cómo me doy cuenta de que mi perro está padeciendo estas enfermedades?

DISPLASIA DE CADERA:

  • Menor actividad y mayor tiempo de descanso.
  • Cambios posturales (patas traseras juntas)
  • Balanceo en la marcha y temblores
  • Andar lento o intolerancia al ejercicio.
  • “Saltos de conejo” con los miembros posteriores, siendo más notable al correr.

ESPONDILOSIS (PICO DE LORO):

  • Pérdida del equilibrio (inestabilidad)
  • Debilidad muscular (atrofia)
  • Incontinencia urinaria (debido al dolor) 
  • Dolor en las articulaciones, sobre todo en columna y extremidades.

Entendemos demasiado bien que el envejecimiento de los perros y gatitos es un proceso que se vive con cierta incertidumbre y a veces con tristeza, ya que se mueven un poco menos que antes, su pelaje comienza a teñirse de blanco por las canas y comienzan a sentir dolor. Sin embargo, es importante saber que, en muchos casos inevitables, pero con la ayuda de la medicina veterinaria podemos lograr atenuar esos signos.

La fisioterapia juega un rol fundamental en el tratamiento de estas patologías, dado que mediante diferentes técnicas podemos lograr disminuir el dolor, reducir la inflamación de los tejidos o articulaciones, evitar el uso continuo de analgésicos y antiinflamatorios, que suelen afectar otros órganos o aparatos, como es el caso de los riñones, ya afectados en animales de avanzada edad.

Algunas de las técnicas más utilizadas son: electroanalgesia, electroestimulación, láser, magnetoterapia, fototerapia, hidroterapia, masoterapia. Para ello, es necesaria una exhaustiva revisión médica, para poder decidir cuál es la mejor terapéutica para nuestro paciente canino y felino. 

De aquí, la importancia del control periódico con su veterinario de confianza, para poder llegar a un diagnóstico precoz, evitando así el dolor y mejorando su calidad de vida.

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